“Dios es mi salvación; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová.”
“El Señor es mi fortaleza y mi escudo; en él confió mi corazón, y fui ayudado.”
“A las montañas levanto mis ojos; ¿de dónde ha de venir mi ayuda? Mi ayuda proviene del Señor.”
“Porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.”
“Te amo, oh Jehová, fortaleza mía.”
“Cuando soy débil, entonces soy fuerte.”
“Los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas.”
Oración Pastoral
“Señor amado, en este día confieso que estoy exhausto y vulnerable. Transfúndeme por favor tu resistencia, tu visión de águila y la paz que restaura mi valor vital. Amén.”
Reflexión Expandida
Hemos sido adoctrinados a creer que ser fuertes es no requerir de nadie. En el reino de Dios, la genuina fortaleza celestial aterriza sobre el individuo que reconoce honestamente su limitación humana y alza sus ojos "a las montañas". El Apóstol Pablo descubrió que la debilidad es como una herida por donde la Gracia de Dios penetra.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo obtengo el gozo del Señor como fortaleza?
Agradeciendo por lo que sí tienes ahora mismo, adorando en la dificultad, y pasando tiempo expuesto a Sus promesas.
“Su palabra es lámpara a mis pies y luz en mi camino.”
Salmo 119:105