“1 El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. 2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré. 3 Él te librará del lazo del cazador, de la peste destructora. 4 Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad. 5 No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, 6 ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya. 7 Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará. 11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos.”
“1 Jehová es mi pastor; nada me faltará. 2 En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. 3 Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. 4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo. 5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; mi copa está rebosando. 6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida.”
“1 Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? 2 Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. 3 No dará tu pie al resbaladero, ni se dormirá el que te guarda. 4 He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel. 5 Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha. 7 Jehová te guardará de todo mal; Él guardará tu alma. 8 Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre.”
“1 Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? 2 Cuando se juntaron contra mí mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. 3 Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado. 13 Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes. 14 Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová.”
Muchos también están leyendo esto hoy
También sugerimos leer:
Reflexiones
Salmo 91: El Escudo Invencible
El Salmo 91 es considerado la declaración de protección divina más poderosa de toda la Biblia. Es un recordatorio de que quien vive bajo la autoridad de Dios, obtiene Su blindaje contra cualquier ataque físico, espiritual o perverso.
Salmo 23: Confianza Absoluta
David, siendo pastor, asimila que Dios cuida de nosotros con ese mismo esmero. Nos garantiza provisión, dirección y consuelo, prometiendo que incluso en los peores momentos no estamos solos.
Salmo 121: Auxilio Divino
Un canto de peregrinos que enfrentaban peligros en el camino. Al alzar los ojos, recordaban que su socorro no viene de las montañas majestuosas, sino del Creador mismo de esas montañas, quien no duerme cuidándonos.
Salmo 27: Victoria sobre el Miedo
Inyecta valor instantáneo. Declara que cuando Dios es nuestra luz, la oscuridad pierde todo su poder. Es una inyección de confianza para mantenernos firmes, sabiendo que veremos Su bondad aquí en esta tierra.