Señor Jesús, en este momento mi mente está en conflicto. Los pensamientos ansiosos se acumulan y siento un peso que no sé cómo soltar. Pero vengo a ti exactamente así — sin fingir, sin máscaras.
Tú dijiste "vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso" (Mateo 11:28). Aquí estoy, cansado de cargar esto solo. Te entrego ahora mismo cada pensamiento ansioso, cada escenario catastrófico que mi mente construyó.
Activa en mí ahora tu paz sobrenatural — esa que sobrepasa todo entendimiento y que no depende de que las circunstancias cambien, sino de que tú eres Señor sobre todas ellas.
Guarda mi corazón y mis pensamientos en Cristo Jesús, así como lo prometiste en Filipenses 4:7. Que tu paz sea mi escudo hoy. Amén.