Señor de mi vida y de mi trabajo, consagro este día y mis esfuerzos a ti. Todo lo que mis manos hagan hoy, lo hago como para ti y no para los hombres.
Te pido sabiduría para tomar las decisiones correctas, discernimiento para las relaciones laborales y creatividad que venga del cielo. Abre las puertas que nadie pueda cerrar.
Protégeme de la comparación, la envidia y el desánimo. Que yo sea testimonio de excelencia y carácter en mi lugar de trabajo.
Que mis esfuerzos rindan el fruto que solo tu bendición puede producir. Amén.