“12 Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría. 17 Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros, y la obra de nuestras manos confirma sobre nosotros; sí, la obra de nuestras manos confirma.”
“1 Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos. 2 Cuando comieres el trabajo de tus manos, bienaventurado serás, y te irá bien.”
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Reflexiones
Salmo 90: Establece el Trabajo de Nuestras Manos
El versículo 17 es una de las oraciones más poderosas para el trabajo: pedir a Dios que establezca, confirme y bendiga lo que nuestras manos producen. Es reconocer que sin Su favor, el esfuerzo humano tiene límites.
Salmo 128: El Fruto de tus Manos Comerás
El Salmo 128 vincula directamente la obediencia a Dios con la prosperidad en el trabajo. No es un evangelio de riqueza — es un principio de siembra y cosecha: quien honra a Dios con su manera de trabajar, cosecha el fruto de sus manos.