Señor y Padre nuestro, hoy me presento delante de tu trono de gracia para levantar a mi familia en oración. Reconozco que tú eres el arquitecto perfecto del hogar, y sin tu presencia, en vano trabajamos. Hoy consagro mi casa, mi matrimonio, mis hijos y a cada miembro de mi familia bajo la autoridad y la cobertura de la sangre de Jesucristo.
Padre, te pido que seas un muro de fuego alrededor de nuestra casa. Protege a mi familia de todo ataque espiritual, de los peligros físicos, de las malas influencias y de las trampas del enemigo. Que tus ángeles acampen alrededor de nosotros y nos defiendan. Que ninguna plaga toque nuestra morada ni ningún arma forjada contra nosotros pueda prosperar.
Te ruego que derrames tu Espíritu Santo sobre nuestra convivencia diaria. Disuelve todo conflicto, toda amargura y cualquier raíz de resentimiento. Danos humildad para pedir perdón y gracia para perdonar rápido. Que nuestro hogar sea un refugio de paz, donde reinen el amor, la risa y el respeto mutuo.
Te pido sabiduría para criar a nuestros hijos en el temor a ti. Que ellos amen tu Palabra y nunca se aparten de tus caminos. Declaro que "yo y mi casa serviremos al Señor". Que cuando el mundo nos mire, vea un reflejo de tu amor incondicional. En el glorioso nombre de Jesús, amén.
