Señor bendito, la noche ha llegado y mi mente se niega a descansar. Los pensamientos sobre el mañana, los errores de hoy y mis miedos más profundos intentan robarme la paz. En este momento, rindo conscientemente cada una de mis preocupaciones terrenales a los pies de tu trono celestial. Renuncio a querer controlar lo que solo tú puedes resolver. Escóndeme bajo tus alas, cubre mi hogar con tu sangre preciosa y ordena a tus ángeles que acampen alrededor de esta habitación. Declaro que en paz me acostaré y asimismo dormiré. Amén.
La Palabra Eterna que nos fortalece
“En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.”
Salmo 4:8
“Cuando te acuestes, no tendrás temor, Sino que te acostarás, y tu sueño será dulce.”
Proverbios 3:24
“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego.”
Filipenses 4:6
“Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”
1 Pedro 5:7
“Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha.”
Salmo 121:5
“A su amado dará Dios el sueño.”
Salmo 127:2
“La paz os dejo, mi paz os doy... No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.”
Juan 14:27
“No se adormecerá el que te guarda.”
Salmo 121:3